Cuaderno en blanco
Un cuaderno en blanco ha sido uno de los mejores regalos que me han podido hacer por mi cumpleaños. Creo que más allá de la oportunidad y la señal de "escribe" también es la señal de "empieza". Así que empecé y no paré hasta ahora por un rato. No he podido escribir mucho últimamente porque realmente me quiero avocar a mis estudios, mi familia y mi trabajo y solo a eso. Dejar de distraerme en chicos, fiestas y diversión para centrarme en lo realmente importante en la vida. Ocuparme en aquello que no debo cambiar por nadie y resulta siendo lo que más trabajo hasta ahora me da, mi amor propio. La noche anterior a mi cumpleaños dos grandes amigas me sorprendieron con unos daiquiris, una torta tres leches de chocolate (mi favorita) y un globo de cumpleaños para esperar las doce. Lo más rico de todo fue su compañía, sus consejos, la conversación que compartieron conmigo y mi familia. El saber cuanto me quieren, huevona, fue realmente un regalo sin precio alguno. Cum...