El chico malo
Ese chico malo entro a mi casa ese sábado en la noche. Era la reu de mi cumple, todos eramos lindos amiguitos de Adri, impecables. Pero él traía una vincha de colores, puesta al tipo de los 60s, una chompa y unos jeans viejos. Llegó con sus amigos de aspecto dudoso, pero buena gente, trajeron un ron tamaño damajuana y coca cola y se pusieron a tomar. Quizá todos se escandalizaron, a mi me encantó desde el momento que lo vi. Y es que no puedo negar a ese tipo de chico malo que me vuelve loca, con su caminar despreocupado, con su mirada algo perdida, su pelo crecido quizá en demasía. Sus manos blancas y viriles, su pechito bien formadito, su sonrisa de costado y su mirada de travesura eterna. Me hipnotiza, todo en él es completamente atractivo. De niño travieso se hizo una quemadura en la mano y me parece sexy. Es daltónico y no puede ver el rojo pasión que me pinté en las uñas e incluso eso me parece sexy. Es peludo y totalmente varonil, me encanta. Escucha rock y música mística y...